jueves, 24 de noviembre de 2016

Higiene psíquica, cómo limpiar los cuatro cuerpos



Siguiendo con el tema de las limpiezas psíquicas, hoy vamos a hablar de la “higiene psíquica”,  un concepto del que podéis haber oído hablar por ahí, se suele decir que para los practicantes mágicos y espirituales es importante tener una higiene psíquica adecuada. La higiene psíquica consiste no solo en limpiarse físicamente con frecuencia, sino también psíquicamente, en limpiar los varios cuerpos sutiles para realmente no tengamos problemas que pueden afectarnos en el futuro debido a una “higiene deficiente”.


Hace tiempo que aprendí esto, si queréis saber más os recomiendo un libro de Christopher Penczak llamado The witch’s shield, pero hoy la que habla soy yo, Dandelion, y os voy a contar como va todo esto, mi opinión, mis gustos, mis experiencias, y cómo lo hago yo. Voy a intentar que sea simple y resumido.

Seguramente sabéis, que además de tener un cuerpo físico, tenemos varios cuerpos sutiles, dependiendo de la tradición o religión, el número de cuerpos sutiles puede ser mayor o menor (por ejemplo, en el Kundalini Yoga son diez), en mi opinión, el número aumenta, porque los cuerpos están unidos a los planos sutiles, y hay tradiciones que subdividen cada plano en superior o inferior, y de ahí que haya el doble de cuerpos sutiles en algunas tradiciones, también hay tradiciones que consideran innecesario distinguir entre dos de ellos y los unen. El número habitual de cuerpos son 1+3, es decir, el cuerpo físico más los tres cuerpos sutiles. Dependiendo de la tradición también el nombre de los cuerpos sutiles puede variar, es posible que cada vez que leas sobre esto leas nombres distintos o que algunas tradiciones den a distintos cuerpos el mismo nombre. (En el blog también hay otra antigua entrada hablando de los cuatro cuerpos que podéis leer AQUÍ.) Ya que hay tantas tradiciones que organizan los cuerpos de manera distinta, por favor, no os obsesionéis con esto.


¿Y cuáles son esos cuatro cuerpos?

El cuerpo físico: es el más sólido de todos los cuerpos que poseemos. Es nuestro cuerpo material, el que conoce todo el mundo. Pertenece al elemento Tierra.

El cuerpo emocional: también recibe otros nombres como cuerpo astral, cuerpo psíquico, cuerpo onírico, etc. Tiene que ver con nuestros deseos, sueños, sentimientos, esperanzas y temores. Cuando dormimos, interactúa en el plano astral. Pertenece al elemento Agua.

El cuerpo mental: necesita limpiarse con frecuencia debido a que estamos siempre pensando, dándole vueltas a todo, estresados, y hay personas que están llenas de conflictos mentales. Pertenece al elemento Aire.

El alma: también es llamado yo interior o yo superior, está asociada a un alto nivel de conocimiento espiritual, es el cuerpo más energético y el más protegido, a menudo cuando estudiamos sobre estos temas leemos lecciones cómo qué “el alma no se puede matar, porque es inmortal”, aunque si se puede dividir y perder fragmentos, y también recuperarlos. Está asociado al elemento Fuego.


Limpieza

Para tener una correcta higiene psíquica o espiritual, lo correcto es hacer con frecuencia una limpieza a cada uno de los cuatro cuerpos. La frecuencia depende de la persona, hay quien se las hace una vez a la semana, otros al mes, y otros tardan más. Una vez a la semana es un hábito correcto.

Para cada una de estas limpiezas, os recomiendo que tengáis en vuestra mente que son gestos rituales, qué no es cualquier cosa, podéis crear un espacio sagrado si queréis, y recomiendo mucho pedir la ayuda de vuestros guías y dioses. También recomiendo limpiar energéticamente y consagrar cada ingrediente que vayáis a usar para tareas cómo “eliminar toda la negatividad”, o similares. En mi caso, es curioso, pero a mí me gusta repetir como si fuera un mantra el nombre de mi dios tutelar, para mí hace el acto más sagrado, por ejemplo cuando tomas un baño ritual.

Cuerpo físico: se puede limpiar con incienso, hay multitud de inciensos que pueden servir para esto, mis preferidos son salvia, lavanda, pino o cedro. Debes estar desnudo y pasar el humo del incienso por cada parte de tu cuerpo, con la intención de eliminar cualquier negatividad. Eso sí, por favor, intentad que sea incienso de verdad, para estos casos intentad tener un par de cajitas de incienso bueno, o sino directamente usad la hierba en un carboncillo.

Cuerpo emocional: una manera de limpiar el cuerpo emocional es haciendo un baño ritual para ello, prepara una muñequilla, es decir un trozo de gasa o tela relleno con hierbas, luego unes los extremos y lo atas. Añade al baño sal marina, una muñequilla con hierbas que sirvan para purificar y agua del grifo. Consagra las tres cosas para la limpieza, y sumérgete, mucho mejor si intentas sumergirte lo más que puedas o vas sumergiendo la cabeza también de vez en cuando para que la limpieza sea completa. La visualización es también importante aquí para eliminar la energía.

Cuerpo mental: El cuerpo mental se limpia meditando, y si es a diario mucho mejor. En mi caso uso la meditación que os expliqué con el prana, que podéis leer AQUÍ. Pero pueden servirte otro tipo de meditaciones, la meditación de conciencia plena, que se centra en fijar la atención en la respiración, o la meditación fijando la atención en un mantra, etc. También pueden servirte otros tipos de meditaciones, puedes buscar algo más complejo, como meditaciones relacionadas con los chakras.

Alma: una técnica curiosa para limpiar el alma es una meditación que consiste en ponerse un rato al sol y visualizar como la energía o el “fuego solar” limpia la negatividad que haya en nuestra alma, o hace arder esa negatividad.

Espero que os haya gustado, es bastante simple pero útil, de hecho, si lo hacéis os daréis cuenta de lo útil que es y lo bien que funciona y lo bien que sienta.
Un texto original de Dandelion.

1 comentario:

aguila dijo...

me encanta, esto es la verdadera magia, y no jugar a las embrujadas, jejeje, gracias por la recomendacion de los libros, un besito de siete