sábado, 1 de mayo de 2010

¿Por qué meditan los brujos? ¿Cómo se medita?



A muchos principiantes la meditación les parece innecesaria, o algo superfluo que pueden dejar pasar, pero no se dan cuenta de que es muy importante en nuestra práctica tanto mágica como espiritual. Al igual que otros tipos de ejercicios como la visualización, son un entrenamiento perfecto para tener una mente fuerte y poderosa, pero también para tenerla relajada y organizada.



¿Por qué practican la meditación los brujos?

Puede parecer algo de religiones asiáticas o de los que practican yoga, pero nosotros los brujos también la usamos. Hay muchas razones para practicar la meditación siendo brujos:

Hagas lo que hagas después de meditar, te saldrá siempre mejor que si no hubieras meditado.

Dejas tu mente en blanco, no hay espacio para pensar en miles de cosas, que más tarde te desviarán de tu objetivo al hacer un trabajo ritual o mágico, es como si te reiniciaras, y empezaras de cero a hacer ese trabajo en concreto sin pensar en nada más.

Emocionalmente también ayuda, no solo mantienes a raya tus pensamientos, sino la avalancha de emociones que puede sentir el ser humano.

Muchos brujos lo ven como una especie de calentamiento para nuestro cerebro, si hacemos ejercicio, calentamos los músculos primero para prepararlos para lo que vendrá luego, pues la meditación es como el calentamiento para todo ese trabajo mental que haremos después durante los rituales.

Recuerdo unas palabras de Scott Cunningham en las 13 metas de los brujos, que son: “6. Mantén en orden tus palabras”, “7. Mantén en orden tus pensamientos”, esto lo puedes conseguir meditando antes de hacer cualquier tipo de tarea o reto que vayas a realizar, y por cierto la meta número 12 es “Medita”.

La meditación ayuda a la salud mental, a liberarse del estrés y de la ansiedad, y si eres una persona muy nerviosa también te ayudará. Adicionalmente, si eres novato y sientes cierta inseguridad al comenzar un ritual, meditar antes te hará sentir mucho mejor.

En cuanto a usarla como entrenamiento, la meditación regular forma un puente entre el mundo consciente y el reino espiritual, este puente es importante para los practicantes del Arte. Es una manera en la que podemos mejorar la canalización de los mensajes que los espíritus del otro lado quieren hacernos llegar, por ejemplo guías, ancestros, dioses, etc. Ellos son nuestros ayudantes, y todo brujo necesita su asistencia. Ellos nos ayudan a transitar por los caminos del Arte e incluso a vislumbrar la salida o la solución de algunas situaciones de nuestra vida que tienen que ver con nuestro crecimiento espiritual.


¿Cómo se medita?

Aunque hay varios tipos de meditación, os voy a enseñar una forma sencilla. Normalmente la meditación se enfoca en algo a lo que prestamos la atención, así te olvidas de todo lo demás puede ser un mantra que digas en tu cabeza o en voz alta, una palabra o frases, los números que se cuentan en la secuencia de meditación, la propia respiración, etc.

Siéntate en un lugar donde estés cómodo pero no demasiado, no quiero que te duermas, puede ser en el suelo sobre un cojín o esterilla con las piernas cruzadas, o en una silla o sofá. Siempre debes meditar en un lugar donde estés tranquilo, sin ruidos que molesten y donde no te vayan a interrumpir (una interrupción producirá estrés emocional). Debes tener la espalda recta y respirar solo por la nariz.

Cierra los ojos y relájate. La meditación se hace mediante secuencias respiratorias, puedes elegir por ejemplo hacer 10 secuencias o 20 o más, que consistirán cada una en inhalar y exhalar 10 veces.  Se respira siempre por la nariz, con calma, y al inhalar se cuenta 1, 2, 3, 4, y al exhalar se cuenta 1, 2, 3 ,4. Otras personas hacen respiraciones más largas, de 6, algunos hasta de 10. Haz las respiraciones de la longitud con la que te sientas cómodo. (Para que te quede claro, un ejemplo, Secuencia 1: mientras inhalas cuentas 1, 2 ,3 ,4, mientras exhalas cuentas 1, 2 ,3 ,4. En las siguientes secuencias haces exactamente lo mismo.)

Mientras que respiras, en tu cabeza repite la palabra “Yo”, una y otra vez, pero hazlo lentamente, con calma, no corras. Concéntrate en la palabra. (Alternativamente, si lo prefieres, también puedes decir la palabra en voz baja, y concentrarte en el sonido que haces al decirla). Concéntrate también en tu respiración, en cómo entra y sale el aire.

Si vienen pensamientos a tu cabeza, no te preocupes, no les hagas caso, sigue concentrándote en la palabra “Yo”, y se irán solos.

Puedes meditar el tiempo que te apetezca, los principiantes solo consiguen hacerlo unos minutos, con la práctica conseguirás hacerlo más tiempo. Es conveniente meditar a diario.
Es un texto original de Dandelion.

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